Primera Parte: Reconociendo
Tengo tantas ideas en la mente y sentimientos en el pecho que ya me empiezo a abrumar. No sé precisamente en qué momento perdí el control de lo que pienso y siento, ahora es todo con mayor intensidad. He llegado a pensar que se debe a la serie que estoy viendo. Todo ahí es tan radical, trágico y profundo, por momentos diría que excesivamente espontáneo. Esta opción la tengo en consideración por algo de lo que me percaté. En esta serie ingieren mucho licor y de un momento a otro tuve ganas de tomar vino, saborear lo amargo de la uva, sentir la aspereza en la garganta, la lengua y los labios teñidos, los ojos brillantes y la mente nublada. Si de cierta forma me vi influenciada a comprar una botella y beber un sábado a las 10 de la mañana, ¿por qué mi mente no creería que el drama continúa al finalizar los cuarenta minutos de cada episodio? No tengo respuesta para esto, obviamente, pero sí tuve una gastritis de una semana por querer sentirme así. También he consider...